La Voz de Ica

14.Dec.2017

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

CRYDI Vs. FORSUR

  • PDF

Hoy,16 de Mayo se habría conmemorado el 49 º aniversario de la creación de la Corporación de Reconstrucción y Desarrollo de Ica (CRYDI) que nació como un organismo para atender a la ciudad y a los damnificados de la inundación que sufriera nuestra ciudad, al desbordarse el Río Ica, un 8 de Marzo de 1963, que permitió salir adelante -con préstamos a muy bajo interés-  y no atascarse. En cambio, como respuesta al devastador terremoto del 15 de Agosto del 2007, se dio paso a la creación del Fondo de Reconstrucción del Sur (FORSUR), que a pesar de todos sus yerros, limitaciones y escasa aceptación entre la opinión pública local, sigue vigente.

Sin proponerse medir el tamaño de cada desastre natural, la CRYDI fue, de hecho y con menos presupuesto,  mucho más exitoso. Una de las razones fundamentales ha sido que la antigua Corporación siempre estuvo alejada de todo comentario, especulación y maledicencia en su manejo. Del Forsur no se puede decir lo mismo, a punto que, tiene abierto proceso investigatorio a nivel del Congreso y las acciones de control han menudeado en los predios de esta oficina. Hombres como José Oliva Razzeto y Alfredo Elías Vargas, entre otros, tuvieron descollante participación en la experiencia post inundación,  fueron los artífices del excelente prestigio y la mejor recordación entre la población a pesar de casi medio siglo transcurrido. En cambio, Forsur siempre llevará un lastre en toda evaluación, ser una oficina con 53 trabajadores -en su mejor momento- y haber pagado, sólo en sueldos, la suma de S/. 235 mil soles mensuales. Por supuesto Forsur nunca construyó nada directamente, sino se encargaba de evaluar los proyectos de inversión en la zona del desastre y de ubicar las oportunidades de inversión. Nada más y nada menos. La sensación a insatisfacción ha dejado un sabor amargo. La reconstrucción de las zonas afectadas, luego de casi cinco años, nunca concluyó.

El balance de estos dos casos es que para ser funcionario de una entidad pública, que maneja dinero del Estado, la condición de ser honesto y también parecerlo, sigue siendo una máxima que los políticos todavía no terminan por entender. A la luz de los hechos la experiencia de salvataje de la CRYDI siempre será recordada con respeto, imposible de replicar. Será necesario, previamente,  transformar el pensamiento de las personas respecto a quienes sirven estas dependencias públicas: a los afectados por las calamidades o a quienes conducen burocrática y lentamente estos procesos. Habrá que recordar que el 11 de Agosto -falta menos de tres meses- se cumplirá el primer año de la promesa que hiciera el Presidente Humala para desactivar el Forsur.