La Voz de Ica

02.Sep.2014

Ultima actualizacion11:51:03 PM GMT

Maleantes están convirtiendo a Chincha en tierra de nadie

  • PDF
La Policía y la población chinchana deben unir fuerzas para combatir la delincuencia que cada día avanza más

Chincha (Paulo Uculmana).- Chincha ya no es la ciudad que heredamos de nuestros abuelos. Atrás quedó la cordialidad y acogida que caracterizaba a la población para dar paso a los lamentables hechos de sangre que se han hecho rutinarios.

La Policía Nacional poco o nada hace para enfrentar a las bandas organizadas de delincuentes que operan provistas de armas de fuego, atentando contra empresarios, autoridades y hasta humildes padres de familia, a quienes despojan de sus vehículos y herramientas de trabajo, exigiéndoles cupos para su devolución.

La reciente muerte del adolescente Francis Miguel Moscayza Paúcar de 17 años, ocurrida el último fin de semana, sí que debe motivar una preocupación en las autoridades policiales de la Región. A todo esto se suma el accionar de las organizaciones delictivas que operan libremente en esta y muchas ciudades del país, creando caos y zozobra en el vecindario.

Para nadie es un secreto que la Municipalidad Provincia de Chincha tiene gran responsabilidad en la anarquía que se vive semana a semana en la discoteca juvenil Archis, que funciona a menos de 100 metros del local edilicio, siendo el principal centro de concentración de jovenzuelos que se inician en el lamentable mundo del hampa.

Es probable que para cometer sus fechorías y hasta asesinatos los maleantes juveniles se droguen en pleno centro de la ciudad, poniendo a merced de ellos a todas las personas que transitan por estas arterias.

En ese sentido, el Comisario Sectorial, Comandante PNP Carlos Aranzamendi Borda, debe diseñar y poner en práctica un plan que permita recuperar la tranquilidad que siempre gozó el pueblo chinchano, ya que sus calles, plazas y demás arterias están adquiriendo similitud a los barrios peligrosos de la gran Lima y el Callao, donde se mata a cambio de dinero.

Claro que en la labor preventiva es indispensable la participación de la población chinchana, ya que estos actos condenables desfiguran el panorama de nuestra provincia en el ámbito nacional, trayendo por los suelos todo el trabajo positivo que realizan miles de jóvenes y padres de familia que se esfuerzan por estudiar y trabajar con dignidad.